El consultor y conferencista estimó que para seguir siendo competitivos y captar nuevas inversiones que mantengan y generen empleos de calidad, es fundamental invertir en la formación, capacitación y actualización de técnicos en ocupaciones novedosas.
“Los empleos nuevos requerirán trabajadores del conocimiento, es decir, personas con capacidades técnicas y del manejo de la información, formación práctica, habilidades directivas u organizacionales, espíritu emprendedor e innovador, lo que, sin dudas, sugiere una nueva formación técnico-profesional”.
Aseguró que en el INFOTEP de hoy ya se comienza a tener demandas para el conocimiento del Internet de las cosas; la Bioinformática, la Nanotecnología, la Big Data, el Blockchain, la Inteligencia Artificial Aplicada, la Hiper Conectividad, así como la Economía del Hidrógeno, y la capacitación para profesores y tutores virtuales.
Guadamuz indicó que para el futuro se visualizan las aplicaciones de Neurodidáctica para la formación técnico profesional; bio-robótica para talleres; biosensores, tele laboratorios y tele talleres; así como profesores y tutores proyectados, vía el uso de hologramas en 3D y 4D.
Proclamó que, según proyecciones de instituciones, como la Secretaría de Trabajo de los Estados Unidos, y organismos internacionales en los próximos años habrá un significativo cambio en el panorama del futuro del trabajo.
“Se pronostica pérdida de al menos 6 o 7 ocupaciones o profesiones de cada diez actuales; claro que se crearán muchos otros empleos pero el perfil del futuro trabajador tendrá que ver mucho con un mayor conocimiento de ciencias, matemáticas, tecnología, código e idiomas, además de nuevas habilidades y destrezas”.
Cómo administrar la situación
Lorenzo Guadamuz sugirió al gobierno la conveniencia de crear un Fondo Especial o un Fideicomiso y definir que el bono solidario sea un pago a las personas, en el marco de un amplio programa tendente a elevar la calidad y la preservación de la vida de la gente.
Resaltó la forma en la que República Dominicana busca dar respuesta a desempleados y a sus familias, a miles de las cuales concede un bono y, por otro lado, estimula la condición de estudiar o trabajar.
A su juicio, puede entregar a las familias un bono para que sus miembros sean custodios y promotores del cambio climático, para que cuiden y ayuden a preservar los bosques, mares, montañas y especies vegetales y animales.
“Sería una forma de generar decenas de miles de empleos, disminuyendo radicalmente la contaminación. Y por eso la República Dominicana podría recibir fondos internacionales”, apuntó.
